post-title Palmetas https://elfaroastorgano.com/wp-content/uploads/2021/06/J.J.A.-PERANDONES.png 2021-06-03 19:13:31 yes no Publicado por Categorías: Opinión

J.J.A. Perandones – La tolva
En el tránsito de los dos últimos siglos, activas las líneas férreas del Norte y Oeste, el auge de la industria del chocolate y harinera conllevó el surgimiento de una burguesía con ínfulas arquitectónicas; no en vano, ante sus ojos, el Palacio se alzaba como la filigrana artística de una nueva época. En realidad, aquellos edificios entonces levantados contribuyen, junto a los monumentos, a que Astorga conserve empaque y señorío.
Uno de ellos es el de Juan Panero, en la plaza Mayor, con extensa vuelta a Bodegones (Prieto de Castro). Se mantiene con su ladrillo aplantillado, granito y exquisita forja, aunque sin la buhardilla por la que los Panero salían a la cornisa jalonada de palmetas, para contemplar la sustancia de la Plaza, que no es sino el trajín, salvo durante pestes como la acaecida, nunca perdido. Fue en 1890 cuando solicitó sustituir el viejo caserón, para mayor confort de su numerosa prole, y disponer de modernas dependencias donde fabricar chocolate a brazo, albergar almacén de coloniales, ultramarinos, hierros y aceros… Ahora acoge un banco y pisos turísticos, los ‘Ultramarinos Aquilino’ y viviendas. Como el pelícano bajo el soportal, el demonio, los donceles y las gárgolas del consistorio, las palmetas de cinco lóbulos que coronan la cornisa de esta bella casa pasan desapercibidas. Mas son herederas del arte clásico, y les atribuyen representar la aureola del sol.