post-title Estación https://elfaroastorgano.com/wp-content/uploads/2021/06/MAR-CO-A.-MACIA.png 2021-07-30 18:03:27 yes no Publicado por Categorías: Opinión

Estación

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Estación

Marco A. Macía – Pasando el Puerto – Es una paradoja inexplicable pero la estación -antes de trenes, ahora ya sólo de tren- ha ido decayendo conforme se han realizado inversiones. Cada mejora ha entumecido la actividad hasta llegar a la parálisis de un edificio muerto que despide a la nada, espera al vacío y alberga el aire. No está contrastado, pero por cada euro invertido se ha perdido un viajero. Aproximadamente. La decadencia comenzó cuando se asfaltaron los adoquines de su plaza, desgastados e irregulares por el bullicio del tráfico y de aquellos regimientos de tanques que se pasaban toda la noche camino del cuartel. Luego crecieron los andenes y disminuyeron los viajeros y con ellos se apagó el desgarrado grito comercial de las mantecadas. Se adecentó el vestíbulo y se perdió la cafetería como se perdió el kiosco al alargarse la marquesina. Se cambió la techumbre a la vez que cerraron las taquillas. Pintaron las fachadas, renovaron balasto y megafonía, colocaron rótulos, movieron despachos; quién sabe cuántas cosas más. Y con cada mejora un viajero menos. Hasta hoy, cuando toda la actividad del edificio impecable se condensa en una máquina con ranura de monedas, lector de tarjeta y una línea inteligente para comprar billetes al erial de la desesperación y para tren del abandono. Tren que, por cierto, siempre llega puntualísimo.

MARCO A. MACIA