post-title Agenda https://elfaroastorgano.com/wp-content/uploads/2021/06/MAR-CO-A.-MACIA.png 2021-08-27 17:07:16 yes no Publicado por Categorías: Opinión

Marco A. Macía – Pasando el puerto
Justo al ladodel reborde granítico de uno de los costados deesa puerta que da nombre a un barrio, unparde ciudadanos trataba de cuadrar la agenda para asistir a los actos culturales de la semana. Nadie hacía cola para entrar en La Maruja ni se agrupaba gentío frente a las novedades editoriales de El Progreso. La calle estaba en silencio. Tanto y tan profundo que sólo se oían dos cosas: el brotar de las flores del lúpulo en las alambradas de La Moldera y la conversación de los protagonistas de esta historia. Agradecía uno de ellos que fuese gratuita la asistencia a todos los actos. Si se hubiera acordado cobrar, temía haber tenido que gastar la paga en entradas y, consecuentemente, alimentarse sólo de libros. Eran tantos seminarios, conferencias, presentaciones, ponencias y exhibiciones los que atrapaban su atención que vivía con ansiedad. Para él, según decía, más que días de fiesta eran días de gastar zapato saltando de foro en foro, luciendo un incontenible don de múltiple ubicuidad.Su acompañante, que era de los que no van ni a misa, miraba con sorpresa. Su agenda estaba despejada y sin compromisos. Se despidieron diciendo uno adiós astorgano, yadiós veraneante, el otro. Con la mascarilla fue imposible identificar quién era quién.